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Centenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús

El próximo año 2019 se cumplen 100 años de la Consagración de España al Corazón de Jesús por el Rey D.Alfonso XIII.

Pueden descargarse el folleto que hemos editado en: Enlaces/El blog de la Basílica

El Cerro de los Ángeles está en el término municipal de Getafe a unos 10 Kms de Madrid, en el Centro Geográfico de la península, por eso es tan significativo este lugar y lo que aconteció allí.

Está íntimamente unido a la Basílica Nacional de la Gran Promesa de Valladolid, tanto es así que uno no se concibe sin el otro.

Por eso difícilmente se sintoniza con la importancia de lo que sucedió en él sin conocer antes lo que aconteció en el antiguo Colegio de San Ambrosio de jesuitas donde el Corazón de Jesús se reveló al Beato Bernardo F. de Hoyos (1733) y le prometió reinar en España. En uno de los escritos de Bernardo encontramos estas palabras suyas: “espero se haya de introducir (la devoción) y entronizar en España el Corazón adorable de Jesús”.

1. SENTIDO ESPIRITUAL

El Cerro de los Ángeles tuvo un largo recorrido hasta ser lo que contemplamos hoy.

1.1 ERMITA DE NTRA. SRA. DE LOS ÁNGELES.

Lo primero que vino a este Cerro fue la Presencia Materna de María: la Virgen bajo la advocación de Ntra. Sra. de los Ángeles. Donde Dios quiere hacer algo siempre envía primero a su Madre para que vaya preparando el terreno.

Tras la conquista de Madrid en el S.XII por Alfonso VI, sobre una torre defensiva árabe se levanta esta ermita dedicada a Ella, es el triunfo de la fe, y por tanto, el triunfo del Corazón Inmaculado de María.

Durante varios siglos ha sido la única Reina del Cerro. Un reinado humilde y escondido como todo los suyo, pues su ermita era poco visitada.

Esta ermita fue destruida en el S. XIV, y en el S. XVII se comenzó a levantar la actual, que fue destrozada en la Guerra Civil y reconstruida en 1945.

En ella está enterrado D. Francisco José Pérez y Fernández Golfín (primer obispo de la Diócesis de Getafe).

¿Qué nos dice María desde su ermita elevada al cielo, a los ángeles? Parece decirnos: “Venid, subamos al monte del Señor”. Ahora bien, los que suben es para hacer lo que Ella hizo: ofrecerse con Cristo con espíritu reparador.

Cuando yo tengo un conocimiento experimental de que el Señor me ama y quiere comunicar y trasmitir ese misterio de amor por mi medio, entonces yo me consagro y ofrezco como instrumento disponible para colaborar a su plan de salvación en la Redención.

Esta es la esencia misma del cristianismo: la correspondencia del amor del hombre al Amor de Dios. Esto es la Consagración.

San Juan Pablo II, en el mensaje del Centenario de la Consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús, nos dice: “que la consagración a Cristo fundamentada en el sacramento del bautismo se confirma oportunamente en la consagración personal al sacratísimo Corazón de Jesús”.

1.2 MONUMENTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Como bien sabemos, la Virgen encarna a su Hijo Jesús.

Por eso no es de extrañar lo que vino después al Cerro de los Ángeles: el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús. Ahora ya no es tanto María, sino Jesús el que nos dice: “Venid a mí”.

¿Cuál va a ser el motivo de este Monumento, entronizado en el centro peninsular de España? La Consagración de España al Corazón de Jesús. Si se levantó, fue con esta única finalidad.

Este va a ser el lugar escogido por la Providencia de Dios para materializar la Gran Promesa hecha al Beato Bernardo en Valladolid en un acto público. La devoción y culto al Corazón de Jesús se difundió de tal manera en España que nuestra Nación se consagrará en este Cerro de María al Corazón de Jesús.

España adquiere un compromiso ante el mundo: el de respetar los derechos de Cristo en su ordenación social, no es un acto meramente externo sino de auténtica adhesión al Reinado de Cristo.

¿Qué significación encierra entonces el Cerro de los Ángeles?

Expliquémoslo con un ejemplo.

Cuando se realiza la conquista de un lugar ¿qué se hace? En el lugar más significativo y vistoso los soldados clavan la bandera… ¡este es el signo de la conquista!

Luego la infantería se queda preservando con su presencia el lugar conquistado.

Pues bien, eso mismo es lo que ha sucedido en el Cerro de los Ángeles:

Jesús ha conquistado España para su Corazón. Desde Valladolid, lugar de su Revelación al Beato Bernardo, se ha bombeado la devoción… Es como el Corazón de España desde donde se ha difundido a toda la península y el mundo hispánico.

Y, ¿dónde ha querido clavar la bandera de esta conquista? En el lugar más significativo que tiene España, que es en su centro geográfico peninsular.

Y, ¿cómo ha clavado la bandera? con su Entronización como Rey a través de este grandioso Monumento.

La Consagración de España ha sido como el homenaje de nuestra Nación rindiéndole pleitesía y vasallaje.

Expresa el deseo de que reine en nuestros corazones, en los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las escuelas, en la ley y en las instituciones de nuestro país.

Por eso la Gran Promesa hecha por Nuestro Señor al Beato Bernardo está inscrita en el Monumento en presente: “REINO EN ESPAÑA”.

La infantería que luego se asentaría allí para velar por su Reinado y los intereses del Corazón de Jesús fueron las MM. Carmelitas.

1.3 MM. CARMELITAS DEL CONVENTO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y NTRA. SRA. DE LOS ÁNGELES

Donde está Jesús, siempre tiene que estar encendida su “lamparita”.

Y esa “lamparita” será la fundación de la Madre Maravillas en 1926, una llamada recibida por la Santa en la que nos dice que Jesús se lo pedía a gritos: “Aquí quiero que tú y esas otras almas escogidas de Mí Corazón me hagáis una casa en que tenga mis delicias. Mi Corazón necesita ser consolado y este Carmelo quiero que sea el bálsamo que cure las heridas que me abren los pecadores. España se salvará por la oración”.

Esto es muy propio de una llamada interior, el Señor no te habla, te grita, no puedes acallar su Voz. Acordaos de Juan Bautista como “la voz de Dios” que no habla en el desierto, sino que “grita en el desierto”.

Pues bien, la Madre Maravillas, después del grito amoroso de Dios, cede a su ruego y sale un 19 de mayo de 1924 de su Convento del Escorial con otras tres monjas hacia el Cerro. La historia se repite puesto que con cuatro monjas empezó Santa Teresa su primera fundación de San José.

Aquí les esperaban algunas personas, entre ellas, D. Antonio García y García que entonces era el vicario y el Obispo Monseñor Leopoldo Eijo y Garay que las enseñó el Monumento y las llevó a la ermita de la Virgen y las dirigió estas palabras que ellas nunca olvidaran:

“La función principal de un Obispo es la pontifical, esto es, ofrecer la Victima del Altar en la patena, yo os ofrezco ahora a vosotras como víctimas de España, en la patena purísima de Nuestra Señora de los Ángeles. Sed siempre las victimas de expiación por nuestra España orando y sacrificándoos sin cesar por su prosperidad cristiana. Que por vuestras oraciones desciendan las bendiciones del Corazón Divino sobre el pueblo español”.

El Padre Silverio, de la Orden, las exhorta “a que sean lámparas encendidas ante el Sagrado Corazón que le desagravien de tantas ofensas como se cometen”. También el P. Mateo Craley las hará alusión a la “lámpara viva” que es preciso que tenga el Sagrado Corazón entronizado para que adore, repare y ame en nombre de la nación”.

Todos tenemos esta llamada a ser “lámparas vivas”, nadie se puede escaquear, aunque no todos estamos llamados a vivirlo con la intensidad de inmolación de una carmelita.

Tomemos un ejemplo para que lo entendamos:

En España tanto un vasco, como un gallego o valenciano hablan el castellano porque es el lenguaje oficial de España aunque no sea un castellano puro, ya que tienen su acentillo y sus dejes. Quién mejor habla el castellano es un castellano.

Pues bien, este lenguaje de inmolación y de expiación lo hablamos todos los cristianos pues la Cruz es nuestro lenguaje oficial; sin embargo, para una carmelita es intrínseco a ella porque es como si fuera “castellana”.

Las MM. Carmelitas del Cerro de los Ángeles donaron un trocito pequeñito de su Lignum Crucis a la Basílica Nacional de la Gran Promesa. Haciéndonos partícipes de la Cruz de Cristo, nos hacen participes de la dimensión de inmolación por el Reinado de Cristo.

La Madre Maravillas “ensancha el espacio de su tienda” (Is 54,2) a seglares. Se entrevistará con una tal Dña. Catalina y se organiza un servicio de autobuses de Madrid al Cerro para que puedan subir peregrinos. Participarán con ellas en la misa de 8h de la mañana y pasarán la noche del sábado haciendo vela al Monumento y ante el Santísimo.

La Madre Maravillas se preocupa de darles algo caliente para desayunar antes de que vayan a trabajar. Y acomoda la casa de capellanes con un comedor y una habitación para que pudiesen descansar los que pasan la noche.

La oración y la penitencia eran los rasgos de ese apostolado para los que subían al Cerro a unirse a las Carmelitas.

Estos dos rasgos son precisamente los que tiene de relieve la Basílica de la Gran Promesa de Valladolid por ser consagrado como Templo Expiatorio Nacional del Sagrado Corazón de Jesús.

En él, Nuestro Señor mostró al Beato Bernardo su Corazón ardiente y apasionado, pero herido por nuestros pecados mendigando este apostolado de reparación.

1.4 SEMINARIO DIOCESANO DE GETAFE

Cuando alguien asume ese oficio de vela, de “lamparita”, de lo primero que provee Dios es de vocaciones sacerdotales que nos traigan a Cristo. Junto al Corazón de Jesús llega el corazón de esta diócesis que es el seminario como preciosa cantera para formar sacerdotes según el Corazón de Cristo.

En 1991 la Archidiócesis de Madrid se va a constituir con dos nuevas diócesis: Alcalá de Henares y Getafe. Por eso llega al Cerro el Seminario Diocesano de Getafe dedicado a Ntra. Sra. de los Apóstoles, inaugurado el 19 de marzo de 1994, fiesta de S. José.

Ya en su primer año contará con 39 seminaristas.

No sabemos que tendrá reservado el Señor en esta escala ascendente para el Cerro de los Ángeles, pero es posible que todavía falten algunas piezas por colocar.

2. ACONTECIMIENTOS HISTORICOS

El Papa León XIII llevo a cabo la Consagración de todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús en el año 1899.

Sor María del Divino Corazón fue una religiosa a la que el Corazón de Jesús se va a revelar y le va a pedir que escriba al Papa para hacerle llegar su deseo: la Consagración del mundo.

El Papa afirmó: “Voy a hacer el acto más importante de mi pontificado”, expresión que dice mucho, si consideramos la fecundidad en cosas grandes de su pontificado.

El Señor le hizo saber, por medio de esta religiosa, que sí prolongó sus años fue para que efectuara esta Consagración.

Con motivo de ella es cuando se quiso hacer en España una Consagración, ya que otros países ya se habían consagrado.

El primero en consagrarse fue Ecuador en 1874 (que era el país con más masonería en el mundo) y luego siguieron otros países de Hispanoamérica. España fue es sexto y el último ha sido Perú en el año 2016.

El deseo de consagrar España al Corazón de Jesús nació en la cripta de la Catedral de la Almudena por la presidenta de la Unión de las Damas Apostólicas.

Esta duquesa, junto a su confesor: el P. Baradat, iniciaron una gran campaña de desarrollo de Entronización del Corazón de Jesús en los hogares ayudados también por el P. Rubio (hoy santo) y el P. Mateo Crayle (peruano) que jugaron un papel muy importante en el culto, veneración y Espiritualidad del Corazón de Jesús en aquellos años.

En 1900, un seglar: D. Francisco Velda y Pérez escribe al director de la Semana Católica una carta en la que manifiesta que sería muy de desear que junto a la ermita de Ntra. Sra. de los Ángeles se erigiera un Monumento al Corazón de Jesús.

Esta inspiración quedó en el olvido por un tiempo hasta que otro seglar, D. Ramón García Rodrigo de Nocedal, hizo una gran promoción con estos sacerdotes que ya trabajaban en la misión popular para volver a insistir en la erección del Monumento del Corazón de Jesús en el Cerro, que se empezó a fraguar en 1916.

Casualmente al tiempo de las apariciones del ángel en Fátima, en la que los niños están aprendiendo la reparación mediante la práctica de la comunión reparadora y la adoración eucarística tan propia del culto al Corazón de Jesús.

El 30 de junio se pondría la primera piedra con Monseñor José María Salvador y Barrera, obispo de Madrid - Alcalá.

Se hace una gran colecta en la que colaboran: el Papa Benedicto XV, la Casa Real, protectorado español de Marruecos, América, Episcopado, aristocracia y la gente sencilla.

Una mujer pobre a la que le pidieron su cooperación contesta: “Doy al Sagrado Corazón el pan de todo un día, que bien lo merece”.

Se consigue medio millón de pesetas que para aquel entonces era mucho dinero, tanto fue, que sobró y se repartió para obras de caridad.

El Monumento constará de la imagen del Corazón de Jesús de 9m donada por el conde D. Juan Mariano y por dos grupos escultóricos:

1. Uno representa a la Humanidad santificada: la Iglesia Triunfante. En el nuevo monumento le tenéis a la izquierda.

Están en este orden: San Agustín, Santa Margarita de Alacoque, San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús, San Juan Evangelista, Santa Gertrudis y el Beato Bernardo de Hoyos.

2. Otro grupo representa a la Humanidad que tiende a santificarse: la Iglesia Militante. En el nuevo le tenéis a la derecha.

Lo tenéis en este orden: El camino para llegar al cielo es la práctica de la caridad representada por una hija de San Vicente de Paul guiando a niños, la virtud la representa una niña con flores y otra de comunión, el amor representado por un hombre y una mujer del pueblo con un niño en brazos y otro que se dirige a Cristo representan la humildad y el arrepentimiento.

El 30 de mayo de 1919, festividad de San Fernando, rey de España, es cuando el Rey Alfonso XIII inaugura solemnemente el monumento con la consiguiente Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.

Curiosamente el rey Alfonso había sido consagrado de niño por su madre al Corazón de Jesús.

Aquel día se reconoce a Jesús como Redentor del mundo: “Rey de reyes” frente a todo el poder y cimiento de toda ley justa.

Cristo tiene que reinar” (1 Co 15,25), y por eso rindo mi voluntad a Dios y me pongo bajo su gobierno, obedezco sus leyes y rechazo el pecado.

La Consagración de España solo puede efectuarla la cabeza institucional que la representa y que tiene la responsabilidad de gobierno. El clero solo puede consagrar la Iglesia de España. En aquella ocasión confluyeron ambos, el poder político y civil y el eclesial. Fue una verdadera Consagración.

Y además se hizo como debe hacerse para que tenga su efecto, avalada con una misión popular de Entronizaciones en los hogares con la consiguiente Consagración de las familias.

Al inicio de la Guerra Civil, el 23 de julio de 1936 fueron asesinados cinco jóvenes, los cinco eran menores de 25 años y pertenecían a la Pía Unión del Corazón de Jesús y San José. Eran obreros que vigilaban a las Madres Carmelitas y el Santuario.

Les mataron por intentar defender el Monumento del ataque de los milicianos. Están enterrados en el Santuario para la veneración.

El 28 de julio, cinco días después del asesinato, comenzó el sacrilegio, milicianos del bando republicano fusilaron la imagen del Corazón de Jesús. De nuevo quieren ejecutar a Jesús, darle muerte.

Sin embargo, curiosamente, de todos los impactos de bala que recibió, ninguno alcanza su Corazón porque no se le puede matar, Jesús ya ha triunfado sobre la muerte.

Este Corazón de Jesús es venerado por las MM. Carmelitas dentro de su convento.

La prensa del Frente Popular publicó en primera página las fotografías del fusilamiento y lo tituló: “desaparición de un estorbo”. La triste foto dio la vuelta al mundo.

Después procedieron a la destrucción de las esculturas, primeramente a mazazo limpio y luego, dada la dureza del material, recurrieron a un cable de acero tirado por un tractor y como no lo conseguían demoler, recurrieron a la dinamita traída por mineros asturianos. Estos días hubo varios intentos de demolición.

Consiguieron volarlo sacrílegamente el 7 de agosto, precisamente un Primer Viernes de mes dedicado a reparar el Corazón de Jesús.

Quitándole del medio afirmaron lo que está escrito en el pasaje de Lucas 19,14: “No queremos que este reine sobre nosotros”. Este es el grito insensato de la humanidad que rehúsa el yugo suave de Cristo para caer en el dominio de Satanás.

El Ayuntamiento de Getafe, tomado por el gobierno de la Republica, cambio su nombre y lo llamaron “el cerro rojo”.

El 3 de agosto, también intentaron demoler la Basílica de Zaragoza.

Ya sabéis que dos bombas cayeron dentro sin explotar y la tercera cayó fuera, hundiendo los adoquines de la plaza, pero tampoco explotó. Los que la bombardearon no se explican cómo no explotaron, pero esto tiene una explicación:

¿Quién estuvo firme al pie de la Cruz sin venirse abajo? La Virgen María. El monumento del Corazón de Jesús cayó pero Ella se mantuvo en pie. La Virgen que creyó en la Resurrección, la espero con incesante súplica. Para la reconstrucción del Monumento caído de su Hijo era necesaria la presencia de María. Sin su fe no hubiera sido posible esperarla.

Tanto el 3 de agosto como el 7 de agosto, tenían que ser días de especial reparación a los Corazones de Jesús y María.

El 6 de noviembre de 1936 se conquista el Cerro con el general Varela y sus legionarios, también un Primer Viernes.

El acto oficial de desagravio y acción de gracias se celebró el 9 de noviembre con una Misa. Dicen que fue tan emotiva que hizo llorar a los mismos legionarios. ¡Qué ya es!

El 18 de julio de 1939 se pone la primera piedra del nuevo monumento que pretende ser una réplica del anterior, aunque este será aún más grande y señorial.